sábado, 11 de julio de 2015

El PSUV, debates y tensiones desde su surgimiento hasta la enfermedad de Chávez.

El objeto de estudio del presente trabajo es el Partido Socialista Unido de Venezuela, principal fuerza política de dicho país, surgida poco después de la re-elección del Presidente Hugo Chávez hacia el final del año 2006. Este partido, que agrupa a alrededor de 6 millones de activistas y simpatizantes (aproximadamente un tercio de la población registrada para votar), estaba llamado a unificar a las distintas fuerzas políticas que apoyan al Presidente Chávez en pos de la profundización de la Revolución Bolivariana y la construcción del “Socialismo del siglo XXI”.  El artículo fue escrito en el año 2012, por lo que el análisis llega hasta la campaña electoral de dicho año.
Pero este nuevo impulso que buscaba causar este multitudinario partido se ha visto opacado por una serie de fracasos o malas performances electorales, el incremento de denuncias de corrupción e ineficiencia en diversas instituciones y en la aplicación de varios programas gubernamentales y el deterioro de distintas variables económicas que han dado lugar a lo que muchos llaman, un estancamiento del proceso de cambios iniciado en 1999.
He elegido indagar en la evolución y la dinámica interna del PSUV no con la idea de encontrar en dicha
organización la causa de este estancamiento, sino pensando que la heterogeneidad de dicho partido puede
funcionar como una condensación de los debates sobre el rumbo del proyecto bolivariano.
 Ver artículo completo. 

martes, 21 de abril de 2015

Rastros en el Silencio



Primitivos. Subdesarrollados. Locos. Utópicos. Estas son sólo algunas de las formas en las que el poder estigmatiza a sus propias víctimas. Intentan anularnos pero no lo logran, pues la dominación nunca es perfecta. Quieren silenciarnos, pero seguimos ahí.
Como investigadores, no nos interesa tal o cual objeto de estudio. Nosotros vemos sujetos, personas que cotidianamente luchan por sobrevivir. No queremos que nuestro trabajo se quede encerrado en las cuatro paredes de la academia. Si producimos conocimiento, queremos que pueda ser apropiado por aquellos junto a quienes lo elaboramos para transformar sus condiciones de vida. Rechazamos estudiar a ese clásico Otro exótico, lejano y esencialmente distinto al investigador. Buscamos construir un Nosotros que unifique a todos los oprimidos para enfrentar al verdadero otro, la hegemonía capitalista que nos ataca física y simbólicamente.
Rastros en el silencio es una agrupación de estudiantes de  antropología busca recuperar las voces de aquellos que día a día subsisten frente a la voracidad capitalista. En ella confluimos militantes del Movimiento Socialista de los Trabajadores junto a otros estudiantes con diversidad de opiniones políticas, pero con un acuerdo básico: queremos que todos los años que pasamos leyendo en la facultad sirvan para poder cambiar el sistema que nos oprime día a día.
Desde Rastros en el Silencio no nos conformamos con describir la realidad, queremos transformarla. Y pensamos que uno de los primeros pasos para lograrlo es actuar sobre nuestra propia carrera. Es necesario intervenir para desplazar a los sectores que buscan reproducir una antropología fetichizada; sectores que desde hace años controlan los espacios de gestión y que se oponen a una reforma profunda del plan de estudios que dé lugar a la antropología que necesitamos. Sectores que mediante una mezcla de amiguismo y clientelismo administran los nombramientos docentes y el acceso a las becas de investigación o bloquean  seminarios y cátedras paralelas de quienes disienten con ellos
Rastros en el silencio busca ser un espacio para repensar nuestra disciplina: para discutir, estudiar, divulgar y luchar por otras formas de hacer Antropología. Sumáte vos también a pelear con nosotros por la reforma del plan de estudios, la democratización del cogobierno y la elaboración de una antropología vinculada a los procesos de transformación social.

Rastros en el Silencio
Colectivo de Antropología Crítica
Mst + Independientes

lunes, 20 de abril de 2015

Victoria - Rosario

Vestido de atardecer
revuelvo entre las nubes:
celeste, naranja,
amarillo y rosa
pero todo será negro.

Puente rosario-victoria, a la vuelta.
Del 17 enero 2005 

Razón y Deseo

"Y es que el deseo, cuando no surge en mí desde la razón pero su persecusión no llega a ser completamente ilógica, lo siento más profundo."
 del 20 enero 2007
"Y es que el deseo, cuando no surge en mí desde la razón pero su persecusión no llega a ser completamente ilógica, lo siento más profundo." <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR> <BR>(source: <A HREF="http://www.flickr.com/photos/jekkyl/" TARGET=_top>http://www.flickr.com/photos/jekkyl/</A>) - Fotolog
(source: <A HREF="http://www.flickr.com/photos/jekkyl/" TARGET=_top>http://www.flickr.com/photos/jekkyl/</A>)

lunes, 26 de enero de 2015

¿Qué c****o es la Antropología?



Cansado de escuchar decir que la antropología estudia la Cultura o la Alteridad, o de que se defina nuestra disciplina reduciéndola al método etnográfico, elaboré la siguiente definición de la antropología, afirmando que en mi opinión, es útil y conveniente postular que la antropología estudia relaciones sociales. Es decir, que no estudiamos personas en sí, sino sus interacciones en cuanto miembros de grupos, enmarcándolas siempre en un contexto que sobrepasa la anécdota personal o biográfica, para pensar en las configuraciones que preceden a esa relación, las pautas que la rigen, las condiciones que la posibilitan y la restringen, pensando en cómo esos grupos se relacionan con la sociedad en la que están inmersos. Poner la mirada en relaciones o interacciones suele estar asociado a una aguda observación en el propio espacio físico donde éstas se producen, el trabajo de campo, pero esta no es la única técnica posible.
Tampoco me siento contenido  en una definición que sostenga que el antropólogo debe estudiar a un “Otro” esencialmente distinto del investigador. Partiendo de la admisión  de nuestra condición de subalternos, ya sea que investiguemos entre trabajadores, campesinos, indígenas, mujeres, migrantes, desocupados, presidarios, etc. tenemos que trabajar con y para otros subalternos para poder mostrar que estamos todos oprimidos por el mismo sistema. Ese sistema, que con su hegemonía, es justamente el generador de la otredad, pues a todos aquellos que, concreta o potencialmente, podamos cuestionarlo, intenta apartarnos, tildándonos de  inadaptados, utópicos , locos, peligrosos, subdesarrollados y/o incapacitados. Es necesario documentar las particularidades de cada situación de opresión, pero sin olvidar que lo más importante es la condición de explotación y alienación que nos une.
Por eso mi  marco teórico epistemológico y metodológico está abonado por elementos provenientes de las distintas ciencias sociales. En esta heterogénea gama de inspiración, pueden encontrarse autores y escuelas que muchas veces marcaron afinidades y continuidades, pero también intento  hacer concurrir a algunos teóricos que en su trayectoria académica pueden haber estado enfrentados, pues muchas veces perspectivas cuyos autores sostenían como antagónicas, en realidad estudiaban diferentes aspectos de la sociedad, y hoy podemos utilizarnos de manera complementaria para fortalecer un enfoque holístico. De esta manera, Marx,  Gramsci, Foucault, la escuela de Frankfurt, Thompson, Raymond Williams, Quijano y su  escuela de la colonialidad del poder se hacen presentes en mi manera de entender la sociedad, y también, en la manera de transformarla. Para transformar la sociedad, también sumo las propuestas analíticas y prácticas de Lenin, Trotsky y Nahuel Moreno, entre otros líderes políticos. Estos autores, con sus diferenciaciones  entre Estados, regímenes y gobiernos; sus análisis de las relaciones políticas internacionales  (cercano a lo que hoy llamaríamos geopolítica) o entre instituciones, dirigentes y acciones de masas; pueden ser reapropiados para contribuir a la visualización de la agencia (es decir, las acciones de determinadas personas) al momento de analizar fenómenos globales.  

11 de septiembre ¿día del maestro?



Domingo Faustino Sarmiento nació en San Juan el 15 de febrero de 1811. Fue un docente, periodista, político, escritor, filósofo, pedagogo, estadista y militar; gobernador de la Provincia de San Juan entre 1862 y 1864 y presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874. Murió en Asunción del paraguay el 11 de septiembre de 1888
Sarmiento es una de las figuras más conocidas de la historia nacional, y no por nada.
Como gobernador de San Juan, a poco de asumir impuso en toda la provincia la enseñanza primaria obligatoria y creó escuelas para los diferentes niveles de educación, entre ellas, una de las más grandes del país para mil alumnos, el Colegio Nacional de San Juan, y la Escuela de Señoritas, para la formación de maestras.
Y durante su presidencia fundó unas 800 escuelas en todo el país, la Facultad de Ciencias Exactas, el Observatorio Nacional de Córdoba y los institutos militares (Liceo Naval y Colegio Militar). Hasta aquí todo muy Billiken…
Pero la figura de Sarmiento no está exenta de polémicas. Por un lado hay quienes  se refieren a Sarmiento como el `Padre de la educación argentina’. Muchas veces, se trata de formadores de opinión y funcionarios, que se arrogan el título de `herederos’ o `continuadores’ de la obra sarmientina. Por el otro, Se alzan voces contra el `endiosamiento de alguien cuya figura debe ser tema de discusión ya mismo’, y aseguran poder `llenar libros con aspectos inaceptables’ de su figura. Estas voces exhortan a juzgar a Sarmiento `desde el punto de vista del ser humano y de la ética, tribunal supremo indiscutible’.
Las críticas se dirigen hacia sus expresiones discriminatorias y racistas; el afán de importar modelos foráneos a la realidad argentina y su excesiva tendencia a la utilización de la violencia política. Sarmiento pensaba que, los indios, los gauchos y los criollos de los pueblos del interior no servían para la construcción de un país “moderno e industrializado”. Impulsó y defendió la matanza de miles de indios y gauchos. Y sostuvo que la Argentina sólo avanzaría si promovía la inmigración europea y se educaba a las nuevas generaciones copiando las escuelas norteamericanas.
Por otro lado, resulta imposible soslayar que la actuación de Sarmiento en el ámbito educativo se caracterizó por un despliegue fenomenal de medidas inclusivas. Sarmiento jamás propuso escuelas diferenciales para mujeres y varones, negros y blancos, ricos y pobres. Su lucha fue por la creación y expansión de la escuela común.
Las iniciativas de Sarmiento fueron las que permitieron que la Argentina entrara al siglo XX con uno de los índices de analfabetismo más bajos el mundo. Sabiendo que existen estos dos polos, creo que lo más sensato es mirar a Sarmiento como un hombre de su tiempo, muy contradictorio, no sólo por sus frases,  sino por sus acciones, que incluyen políticas públicas tanto elogiables como repudiables.
Para contextualizar a este “hombre de su tiempo” hay que recordar que vivió en su totalidad la larga guerra civil argentina, que arrancó pocos años  después de la Declaración de la Independencia en 1816 (Sarmiento nació en 1811), y termina en 1880 ( Sarmiento murió en 1888), con el triunfo y la consolidación de un modelo de libre comercio con el que la Argentina se convertía en una mera exportadora de materias primas.
A nivel internacional, la madurez intelectual de Sarmiento coincidió con  el surgimiento de las teorías de la evolución en las ciencias naturales y la nefasta extrapolación de ellas  hacia las ciencias sociales, con lo que se conoció como Darwinismo Social, una teoría económico-social que prácticamente sostenía que la compasión hacia todo aquello que no se asociara a la acumulación de riquezas para el desarrollo industrial ,era pecado.
No aclaro este contexto para justificar o relativizar aquellas posturas de Sarmiento que considero erróneas, sino para señalar que para criticar a Sarmiento, debemos aprender a criticar toda una época. Debemos superarla. Y me pregunto, ¿la hemos superado? ¿Podemos decir que nuestras riquezas han dejado de ir a manos extranjeras cuando hoy las grandes compañías mineras internacionales destruyen nuestros glaciares y envenenan nuestras aguas para extraer oro y sacarlo del país casi sin pagar impuestos? ¿Podemos decirlo cuando las agroempresas tiran abajo bosques enteros para sembrar cultivos destinados a la exportación, mientras en la Argentina 4 de cada 10 personas pasan hambre? ¿Podemos decir que se ha dejado atrás el desamparo de los sectores menos privilegiados cuando, con la excusa de no alejar las inversiones provenientes de los países desarrollados,  se prioriza el pago de la deuda externa en vez de destinar esos fondos para incrementar el presupuesto de salud y educación pública? Ámbitos estos tan abandonados que hoy en la Argentina en los últimos 20 años el analfabetismo ha venido creciendo y vuelven a aparecer con fuerza enfermedades como la tuberculosis el mal de Chagas y el dengue.

Pido disculpas a quién sienta que dejé un poco de lado lo referido a la actividad docente de Sarmiento y su labor educativa. Pero no quería dejar pasar la oportunidad de utilizar a este docente tan particular para reflexionar acerca de la importancia de lo que se dice al educar, pero también de lo que no se suele decir. Ya que el sistema educativo no está aislado del resto de las cosas que pasan en un país. Ya que no se puede dar una buena educación sin pensar en el país en el que se  la dicta, pero al mismo tiempo, no se pueda pensar un buen país si no se piensa en utilizar la educación para transformarlo

1ero de Mayo en la Escuela



Quienes descubrimos una vocación y un oficio que nos interesa hacer, que ponemos entusiasmo en nuestra tarea y la disfrutamos; sentimos una extraña sensación al pensar que nuestro día, el Día del Trabajador, no es simplemente un día de descanso, sino una jornada para el recuerdo de situaciones en las que otros lucharon antes que nosotros, para que las condiciones en las que hoy trabajamos sean diferentes a las de su tiempo.
El día del trabajador puede recordarse de muchas maneras. Son innumerables las batallas que han dado los trabajadores, han sido tantos los que dieron  su sangre o su libertad para  obtener los derechos que ya tenemos, y tantos los que siguen luchando y cayendo por los derechos que nos faltan… No tenemos tiempo hoy para recordarlos a todos. Es inevitablemente necesario hacer un recorte, enfocarnos en un par de hechos que nos permitan reflexionar y sacar conclusiones. Por eso, Mabel, Gabriela y yo les  propusimos  a los chicos trabajar con tres sucesos históricos: la masacre y las ejecuciones en Chicago entre 1886 y 1887; el juicio armado en Massachusetts contra Sacco y Vanzetti que los llevó a la silla eléctrica en 1927;  y un caso más reciente, las confesiones arrancadas a través de tortura a un grupo de trabajadores petroleros de nuestra provincia de Santa Cruz en 2006.
Ni el poder político ni el económico están hoy en manos de los trabajadores. Por eso sus luchas son siempre en condiciones de desigualdad. Es doloroso saber que esas luchas llegaron a un límite y que para algunos significó la muerte. Fueron condenados  como  responsables por muertes ocurridas durante manifestaciones, aún sin que hubiera  evidencia para comprobar esas acusaciones. Las historias de estas personas, los mártires de Chicago y también las de  Saco y Vanzetti antes de su muerte , tal vez tengan mucho en común con la historia de nuestros abuelos y bisabuelos inmigrantes (es llamativo que la mayoría de los acusados, además de ser trabajadores, eran anarquistas y habían venido al  país en el que fueron acusados para escapar de la miseria reinante en Europa)
Producto de sus luchas y las de muchos otros héroes anónimos hoy tenemos distintas leyes que regulan y nos amparan en nuestros puestos de trabajo. Esos derechos  siguen siendo vulnerados en muchos casos,  y sigue siendo necesario tomar medidas que permitan volver a instalar el debate. Y muchas veces sigue siendo la huelga la única herramienta para hacer valer esos derechos. Parar, aunque sea por un día, el mecanismo de explotación, para hacerlo visible y hacer visible el reclamo de los trabajadores para toda la comunidad.
Parece increíble saber del caso de los petroleros de Las Heras que actualmente están condenados a prisión perpetua por una situación similar a la que les sucedió a aquellos inmigrantes trabajadores en el siglo pasado, sin pruebas suficientes.
Mucho reflexionamos en este último mes en diferentes materias para abordar estos temas, aparecieron palabras  como: reclamos salariales, reducción de la jornada de trabajo, plusvalía, capitalistas, comunistas, líderes anarquistas, socialistas, mártires de Chicago, petroleros de las Heras, obreros, inmigrantes, deslocalización de espacios de trabajo, precarización, condiciones laborales dignas, mecanismos de poder, tiempo libre, trabajador independiente, trabajador en relación de dependencia, trabajo en negro,… etc. etc…
También hablamos sobre la importancia de saber de nuestros derechos y de nuestras responsabilidades en el lugar en el que nos toca o elegimos estar. Sobre el lenguaje (escritura, música, artes visuales) como herramienta para transmitir y expresar puntos de vista sobre estos temas, recurriendo al humor, o  la sátira, o a un planteo realista para empezar a ver la relación entre las ideas, las imágenes que nos hacemos y la posibilidad de hacerlas visibles, representables. Porque las ideas son en vano si no se transforman en hechos. Que nuestras ideas nos muevan y muevan a otros a luchar por justicia e igualdad es una sensación inigualable.
No queríamos cerrar este acto sin recordar hoy a los miles de delegados sindicales desaparecidos por la dictadura, a Carlos Fuentealba asesinado por la policía en 2006 por reclamar en la ruta un aumento salarial tras años de inflación y devaluación… A Mariano Ferreyra, asesinado por la burocracia sindical por pedir el fin de la precarización. No podemos olvidarnos que en nuestro, el empleo en negro, la desocupación y la tercerización afectan, en conjunto a más del  40% de los trabajadores. Y que en nuestro país, hay más de 5000 trabajadores y lideres de movimientos sociales procesados judicialmente por salir a luchar.
Es difícil concluir, cerrar estos debates, preferimos dejar abiertas inquietudes y preguntas. Nos vamos contentos si después de estas palabras alguno de ustedes se acerca y nos pregunta sobre algo de lo que dijimos o se pone a investigarlo en internet.
Ahora los dejamos con uno de los videos que utilizamos como disparador para trabajar con los chicos en las aulas, que nos invita a luchar pero sin perder la alegría.